El viaje a la Península Antártica es, sin lugar a dudas y a pesar de las condiciones climatológicas, el lugar del planeta en el que la mente no deja de advertir que eres una persona totalmente privilegiada. Si realmente son pocos los humanos que visitan el continente helado, aún mucho menos, aquellos que se adentran en las misteriosas y gélidas aguas antárticas.
La Expedición de buceo en la Antártida daba comienzo en la ciudad más austral, Ushuaia en la denominada tierra de fuego. Una bella ciudad desde donde parten la mayoría de buques que van al continente antártico. Sus canales tienen grandes algas que sirven de cobijo a las centollas.Un man- jar a disposición de los turistas en casi todos los restauran- tes del lugar.
Una vez embarcados en el comodo rompehielos Gregoriy Mikheev, dejamos atrás el Canal Beagle y el Cabo de Hornos. Fuertes vientos y corrientes durante algo más de dos días en el Pasaje de Drake, dan paso a la deseada Península Antárti- ca. El trayecto es famoso por la constante presencia de aves marinas que acompañan al barco. Petreles gigantes, albatros, alcatraces parecen disfrutar de los frios vientos polares.
Las visitas a tierra firme representan la vía de escape para dar rienda suel ta a nuestro instinto fotográfico. Los pingüinos , Skuas , lobos marinos posan ajenos a nuestra presencia. Sin embargo , lo mejor estaba por llegar. Más de media docena de in - mersiones en los fascinantes fondos
antárticos.La temperatura del agua es de 0ºC, los labios y principalmente las manos parecen desaparecerdormi- das por el frio. La permanencia es de unos 30-40 minu - tos y durante este tiempo la fascinación de encontrarnos en lugares inexplorados y mágicos a la vez, hace posible olvidar las duras condiciones para el buceo.Se emplean trajes secos con ropa térmica en el interior. También los reguladores por lo que se respira deben de ser especia- les para que no se congelen. Como se ve en la imágen 2 primeras etapas son necesarias.
En este mes de marzo, los últimos barcos regresan de la Antártida, los meses siguientes el pack de hielo aumenta, el Dios del viento enfurece y la oscuridad pasa a ser habitual en el paisaje antártico.No me imagino como son capaces de adaptarse a la vida diaria los animales que permanecen a lo largo de todo el año, en condiciones realmente difíciles. Por su puesto, no quiero despedirme sin dejar patente que la preservación de este lejano continente, es vital para el desarrollo de la vida en la ANTÁRTIDA y en nuestro planeta. Las alteraciones ambientales que allí se produzcan, pueden tener sus efectos a miles de kilómetros de distancia.